Cuando follo prefiero hacer con luz. Con los ojos. Con la mirada.
Pero cuando toco, acaricio, rozo, prefiero hacerlo con los ojos cerrados.
Lo tengo muy comprobado: siento la diferencia entre pieles, temperaturas, rugosidades, suavidad... Y su espalda es demasiado suave. Tanto que las yemas de mis dedos se queman, arden como las brasas. No me gusta acariciarlo con la palma de la mano. No. Con la punta de mis dedos. Me gusta acariciar sin tocar....
...y ya hace mucho tiempo que no lo toco...
3 comentarios:
Tu te has metido en mi cerebro vedad?
Has acertado todo jodía :)
Besicos
Ya era hora de que te manifestaras. Perezosa.
Vista y tacto. Esperaré tus apreciaciones sobre el olor, los sonidos y el sabor.
Te he dejado otra miguita de pan en la habitación.
Talk to me
En masaje se suele cerrar los ojos para sentir mejor...no es ninguna tontería, cuando tapas unos sentidos se agudizan otros...
Un beso
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